sábado, 27 de septiembre de 2014

Matías Alonso: "En la España del siglo XXI hay suficiente madurez política para que los populismos pierdan fuerza"

Matías Alonso | Ciudadanos
Nadie negará que Cataluña está viviendo unos días realmente intensos en lo que a política se refiere. Tras la reivindicativa Diada de este año, que llenó de anhelos independentistas la Gran Vía y la Diagonal barcelonesas, el presidente Artur Mas firmó esta misma mañana el decreto de convocatoria del referéndum para el 9 de noviembre, que llama a las urnas a los catalanes para que "decidan su futuro", en palabras del presidente de la Generalitat. Y, por si fuera poco, ayer se pudo ver al expresidente Jordi Puyol comparecer ante el Parlament por el fraude fiscal de su familia. Con este clima político, nada mejor que contar con la voz de alguien que se pone enfrente de estos acontecimientos y da argumentos asentados para ello. Hemos tenido el placer de charlar con Matías Alonso (La Línea de la Concepción, 1952), portavoz y Secretario General de Ciudadanos, además de diputado por Tarragona en el Parlament de Cataluña.


En primer lugar Matías, me gustaría darle las gracias por acceder a ser entrevistado para el blog. El pasado curso académico tuve la posibilidad de asistir a la Liga de Debate que organiza la Universidad Carlos III de Madrid -de la cual Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, clausuró su quinta edición- y quedé gratamente sorprendido por el nivel de oratoria que demostraron los alumnos. Sin embargo, cuando escuchamos a la gran mayoría de políticos, nos encontramos con mensajes vacíos e incluso carentes de sentido. ¿Piensa que esta formación es elemental para un político?

MATÍAS ALONSO: La capacidad de comunicación, el entrenamiento adecuado de las habilidades comunicativas, es fundamental para un político, si quiere que se le entienda. Entrenar un aspecto de la comunicación como es el debate es elemental porque no solo se trata de que el destinatario de tu mensaje lo entienda sino también que lo valore mejor que el que emitan el resto de participantes en el debate.

De trabajar como oficial de Artillería del Cuerpo General de las Armas del Ejército de Tierra a defender el ideario de Ciutadans en el Parlament de Catalunya. ¿Qué le llevó a cambiar el rumbo de su vida de una forma tan drástica?

MATÍAS ALONSO: El cambio no fue tan drástico, porque cuando nació Ciudadanos hacía varios años que había dejado el servicio activo en el Ejército. Como militar mi interés personal en la política se limitaba a estar “al día”, siguiéndola a través de los medios de comunicación sin participación directa alguna. La llegada del primer gobierno tripartito a la Generalitat de Cataluña y su apuesta por radicalizar las posturas nacionalistas de los gobiernos nacionalistas de CiU, dejando de lado los postulados socialdemócratas del PSC, junto con la aparición de la asociación Ciutadans de Catalunya, despertaron mi interés por la participación activa. Tras participar como compromisario en el Congreso fundacional de Ciudadanos fui implicándome paulatinamente en la acción política en el seno del partido. Para mí defender el ideario y los programas políticos de Ciudadanos ha sido siempre sencillo y comparto plenamente los valores que defendemos. Entrar en el Parlamento de Cataluña ha sido consecuencia de un doble compromiso: el contraído con los compañeros que depositaron en mí su confianza para encabezar la candidatura en Tarragona y el que adquirí con cuantos me prestaron su voto para que defendiera sus derechos en esta institución pública. Es al mismo tiempo una gran responsabilidad y un privilegio, y espero no defraudar la confianza recibida.

Vayámonos a Cataluña. Parece que aquella frase del “Espanya ens roba” de ciertos sectores nacionalistas va quedando solapada por la cruda realidad. Tras el escandaloso fraude de la familia Puyol, el garante de la independencia de Cataluña en los últimos años, Artur Mas, ha salido en defensa de Jordi Puyol, por quien afirma que siente “dolor y compasión”. ¿Puede afectar este caso de corrupción a las intenciones secesionistas de CiU?

MATÍAS ALONSO: Personalmente hace varios años, desde que el nacionalismo separatista comenzó a utilizar esta infamia, vengo repitiendo que en Cataluña quienes nos roban tienen nombre, apellidos y carnet de partido. Jordi Pujol y su clan no son los únicos que han practicado la corrupción sistemática en Cataluña, como por desgracia también ocurre en otras zonas de España. Pero Jordi Pujol ha sido el estratega del separatismo, el líder nacionalista que ha sentado las bases del conflicto político al que hoy nos enfrentamos. CDC ha intentado desde el principio desmarcarse de un caso de corrupción que les señala muy directamente. Lo ha hecho el presidente Mas dejando el caso en el ámbito personal y privado. También el alcalde Trias, al que le gustaría que Pujol desapareciera de la escena como por arte de magia, cuando él mismo ha visto impulsada su carrera política por el patriarca. El desafío separatista sigue plenamente vigente. Lo que habría que preguntarse es si la actual deriva no tiene que ver con el aumento de presión sobre el clan Pujol, especialmente a partir de mediados de 2012.

¿Qué impresiones le produjo la reciente celebración de la Diada?

MATÍAS ALONSO: Una vez más, me ha parecido una exaltación del separatismo más reaccionario, convocado desde y por el poder, utilizando todos los elementos de agitación y propaganda a su alcance. Hay otros procesos separatistas en Europa. Acabamos de asistir a un primer desenlace del proceso escocés, muy distinto y distante del catalán tanto en el origen como en el desarrollo. Pero de todos los procesos separatistas vivos en la Unión Europea el único que utiliza a una masa movilizada desde el poder político y por organizaciones que están instrumentalizadas por los partidos separatistas, es el catalán. En Cataluña estamos asistiendo a un ataque sistemático a los pilares de la democracia y del estado de Derecho, perpetrado por quienes controlan las principales instituciones autonómicas. En la Cataluña de 2014 están en peligro los valores superiores de la libertad, la justicia, la igualdad y la pluralidad política. Y lo están por una acción premeditada y continuada de varios partidos que dicen actuar en defensa de la democracia, cuando lo que realmente hacen es atentar gravemente contra los pilares de la democracia.
Matías Alonso, en rueda de prensa | La Vanguardia

























Parece que la izquierda en España está renaciendo. De un lado, la mediática y televisiva aparición de Podemos, de la mano de Pablo Iglesias, consiguió en mayo el nada despreciable resultado de 5 escaños en Bruselas. De otro, la regeneración dentro de las filas del PSOE con Pedro Sánchez como nueva cara visible hace que consigan un empate técnico con el PP, según estimaciones de Metroscopia. ¿Quién cree que se llevará el gato al agua? ¿Las populares propuestas de Iglesias aún por comprobar o la longevidad que atestigua el partido de Sánchez?

MATÍAS ALONSO: Cuando la crisis aprieta aparece el populismo. Lo hemos visto ya en Europa en épocas pretéritas de las que deberíamos haber aprendido todos. Pero en la España del siglo XXI hay suficiente madurez política para que los populismos pierdan fuerza. Aunque se les apoye desde determinadas esferas del poder. El PSOE de Pedro Sánchez tiene una oportunidad de recuperar su papel protagonista en la política española. Pero debe hacerlo mirándose al espejo y buscando sus propias vías de regeneración. Debe encontrar y defender su esencia. Si sus propuestas políticas son reactivas ante la pujanza de una izquierda populista y trasnochada no encontrará el camino de la verdadera regeneración.

El Partido Popular lleva semanas trabajando en una reforma electoral municipal en la apuesta por primar la elección como alcalde del candidato de la lista más votada alegando así un mayor respeto a la voluntad de los ciudadanos. ¿Cuál sería la postura de Ciudadanos ante esta propuesta?

MATÍAS ALONSO: Es un debate abierto en el peor momento, a pocos meses de unas elecciones municipales. La elección directa de los alcaldes, pero también de los presidentes del gobierno y a los presidentes de los gobiernos autonómicos, sería una buena opción a incluir en una reforma de las leyes electorales. Una reforma que debería incluir otras cuestiones fundamentales, como desbloquear las listas y evitar así que la decisión de las cúpulas de los partidos, el orden establecido desde el propio partido en las listas electorales, impidan al elector depositar su confianza en el candidato que más la merece. Es un debate pendiente que, desde Ciudadanos, estamos impulsando y seguiremos haciéndolo en los próximos meses.

Hace unas semanas, el eurodiputado de UPyD, Francisco Sosa Wagner, escribía una carta en el diario El Mundo en la que afirmaba que “es preciso unir esfuerzos y lograr un acuerdo entre los pequeños partidos constitucionales para acudir a las elecciones locales, autonómicas y generales” en alusión a una futura coalición de UPyD con Ciudadanos. ¿Podría darse esta situación e ir las dos fuerzas políticas de la mano a unos comicios?

MATÍAS ALONSO: El pasado martes 23 de septiembre hemos tenido una primera reunión las cúpulas de ambas formaciones, en la sede de UPyD en Madrid. Está todo por hacer pero no hay límites preestablecidos. El equipo de trabajo que nacerá en breve, fruto de ese primer encuentro, debe estudiar a fondo los objetivos de interés general y los puntos de encuentro que hagan posible una colaboración entre ambas formaciones. Y si se dan las condiciones para poder avanzar en el acuerdo, cabe la posibilidad de que en unos próximos comicios vayamos de la mano. Pero por ahora no nos hemos planteado una estrategia electoral conjunta. Sólo la búsqueda de opciones que, en beneficio del conjunto de los españoles, permitan articular una tercera vía más fuerte y más ágil capaz de impulsar la regeneración democrática y las reformas necesarias de y desde las instituciones.

Albert Rivera como candidato a la Presidencia del Gobierno de España en las próximas elecciones generales. ¿Es posible?

MATÍAS ALONSO: En política no hay nada imposible. Pero es una decisión que le compete directamente en su origen y que deberá tener el refrendo en unas primarias de Ciudadanos. Hoy por hoy todavía es pronto para especular con esta posibilidad de cara a los próximos comicios. Aunque en mi opinión personal, no como secretario general de Ciudadanos, el futuro político de Albert Rivera pasa por las Cortes Generales y, con el tiempo, por el Gobierno de España.

Matías Alonso y Albert Rivera conversan con periodistas | Nació Digital






















A modo de cierre, le propongo una serie de preguntas breves:

I. Si le digo Felipe VI... Jefe del Estado social y democrático de Derecho que es España desde 1978.

II. Vallas, muros estratosféricos… ninguna barrera física impedirá la ambición de un ser humano por mejorar su vida. Entonces, ¿cómo se puede solucionar el tema la inmigración? Los países desarrollados tienen que comprometerse a fondo en el desarrollo político, económico y social en los países de origen. Mientras Europa sea una meta de futuro, habrá inmigración y se producirán las tragedias humanas que vemos con horror en el sur del Mediterráneo, el estrecho de Gibraltar y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

III. ¿Aborto sí o aborto no? Sí. Es una tragedia personal que debe estar regulada. Quizás algo mejor regulada, pero regulada. Cualquier reforma en esta materia debería contar con un consenso amplio en las Cortes Generales. Un consenso que el anteproyecto de Ley de Gallardón no tenía.

IV. Conocido seguidor del Nástic de Tarragona, ¿Cómo afronta el inicio de temporada? Con la confianza en el buen trabajo de la actual directiva y el convencimiento de que el Nàstic es un club de primera o, como mínimo, de segunda división. Espero que esta temporada sea más propicia y que el ansiado ascenso se consiga.

V. Recomiéndenos una película con la que evadirnos de la realidad actual. Una mirada a la España de los 60 que espero pueda optar finalmente al Oscar a la mejor película extranjera: Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba.

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